julio 18, 2016

Tecnología y consumo ¿economía colaborativa?

Muchos se preguntan si se puede llamar a plataformas de este tipo «colaborativas»…

Es evidente que la evolución del homo consumidor y la tecnología permiten negocios, en los que muchos colaboran, pero no nos engañemos, unos pocos salen muy beneficiados.

Hace poco D. José Antonio Lorenzo, Director General de IDC España afirmaba que la economía colaborativa es una de las tendencias tecnológicas más disruptivas que se han vivido en las últimas décadas.

Y lo es no por su innovación técnica (consistente en la mayoría de los casos en una simple aplicación web y móvil) sino por el concepto y el cambio de paradigma que encierra en su interior: que los ciudadanos dejen de ser simples consumidores de bienes y servicios para compartir sus propios recursos con otros usuarios, sin intermediarios ni empresas de por medio, a cambio de dinero.

Una nueva fórmula de actividad que ya mueve un ingente negocio en todo el mundo… y las perspectivas señalan un futuro donde la economía colaborativa seguirá creciendo exponencialmente. En la actualidad, la firma de análisis IDC estima un negocio alrededor de la economía colaborativa en torno a los 15.000 millones de dólares, cifra que se incrementará hasta los 350.000 millones de dólares en apenas cinco años.

Todos los sectores e industrias se están viendo afectados en mayor o menor medida por la nueva economía colaborativa; incluso las mayores empresas nativas digitales se tienen que enfrentar a esta inusitada competencia.

Un claro ejemplo de esta disrupción es Etsy: una plataforma de venta colaborativa online que cuenta con más de 800.000 tiendas, más de 1.400 millones de visitas mensuales y más de 18 millones de productos en venta. Con estas cifras, Etsy y su modelo de negocio basado en la colaboración, es un serio competidor no solo para los retailers tradicionales, sino también para los grandes monstruos del B2C online como Amazon, Jet.com o Ebay.